Sobre la Shark Attack de Dinafem
Durante la última década, el cultivo de variedades conocidas como de la familia White ha sido muy popular, arrasando en multitud de copas de cata y demostrando su poder tanto en interior como en exterior. Las plantas de ésta familia de ascendencia predominantemente índica se ganaron una merecida fama por la impresionante cobertura de resina que les ha dado nombre, así como por un característico y penetrante olor que acompaña a su poderoso efecto.
Sin embargo, con el tiempo su presencia dominante en el mercado se convirtió en demasiado habitual, y en Holanda su nombre se transformó incluso en sinónimo de hierba comercial, como lo fuera años atrás la Skunk. La gente empezaba a buscar algo más que las tradicionales muestras de White Widow, y se fue experimentando con nuevos cruces, tratando de buscar variedades que conservasen lo mejor de la línea índica de manto blanco, pero aportando además algo diferente y nuevo.
Así se creó entre otras la Shark Attack, combinando una línea de White Widow con la poderosa Super Skunk para crear una variedad de predominancia índica más que evidente, con grandes hojas de un color verde oscuro y baja distancia internodal, que forman una planta de aspecto compacto y fácilmente controlable, adecuada tanto para los cultivos en interior con poco espacio disponible, como para cultivar en exterior lejos de miradas indiscretas.
Tras hablar con un cultivador experimentado que nos dio detalles muy positivos de ésta variedad y nos ofreció para degustar un oloroso cogollo de la misma, la propuesta de Dinafem para probar unas semillas frescas de Shark Attack parecía poco menos que irrechazable. Se les hizo apresuradamente un hueco adecuado tanto en interior como en exterior, y su presencia ha ido pasando de ser anecdótica, a dominar por completo la terraza de cultivo. El comportamiento de la variedad, partiendo de una característica caja de Dinafem con diez semillas, ha sido bueno desde la germinación y en todos los terrenos: armario en interior bajo luces HPS, una terraza en contenedores y una huerta al aire libre, donde la Shark Attack ha demostrado su poder vegetativo superando al resto de hortalizas de su entorno.
A grandes rasgos, se manifiestan en el cultivo de ésta variedad dos fenotipos principales:
el primero, de tamaño más controlado, hereda buena parte de las características de la White Widow, con un aspecto achaparrado y hojas gruesas; el otro, aunque mantiene esas características generales de índica de color verde oscuro, se puede distinguir por una hojas algo más afiladas y un mayor vigor vegetativo, permitiendo que en cultivo exterior se logren ejemplares de más altura que los tradicionales de la familia White. Ver crecer un ejemplar de Shark Attack con esos rasgos afilados de poderosa índica hibrida nos anticipa ese aroma denso y potente y su inigualable efecto relajante, que pronto descubriremos.
Estos dos fenotipos característicos de la Shark Attack de Dinafem que hemos descrito y contrastado con otros cultivadores, comparten un desarrollo de la floración muy similar, con buenas formaciones de cogollos recubiertas de un manto blanco de resina. El resultado es muy estable, lográndose tras 50-55 días de floración (recomendando la casa que los 5 últimos días se mantenga la planta en total oscuridad para estimular al máximo su capacidad de formación de un manto extremo de resina y la producción de azucares que darán un aroma extremo) una variedad muy apreciada tanto por los que buscan un efecto especialmente relajante y medicinal, como por aquellos que disfrutan paladeando una hierba que recuerda a los mejores momentos de la vieja escuela holandesa. Estas dos características son las más buscadas:
Por una parte, las elevadas concentraciones de CBD o Cannabidiol detectadas en la Shark Attack la convierten en una variedad adecuada para los usuarios medicinales del cannabis. Esto se debe a las propiedades específicas del CBD como son la influencia en la relajación muscular, el efecto sedante y las cualidades paliativas sobre nauseas y falta de apetito, ansiedad, inflamaciones o convulsiones. Todo esto convierte a la Shark Attack en una variedad con un efecto muy diferente al puramente narcótico, que muchos cultivadores asociaban erróneamente con la línea de plantas White. Se trata por tanto de una planta adecuada tanto para el usuario que busca las mejores propiedades medicamentosas, como para el cultivador lúdico que quiere una variedad especialmente relajante para esos momentos después de una larga jornada de trabajo o cuando llegamos a casa tras un duro viaje.
Pero además, la Shark Attack también es una variedad que aporta un aroma y sabor excepcional. Las propiedades medicinales y relajantes no son el único motivo interesante para probar esta variedad. Su sabor afrutado, penetrante, dulce y oloroso, os recordará desde el principio a esas visitas a Amsterdam en la última década del siglo XX, cuando la White Widow comenzó a irrumpir en el mercado con su olor potente de índica, y no dejaban de sorprendernos esos cogollos duros y cubiertos de una capa asombrosa de resina. A medida que la oferta de variedades es cada vez más diversa y difícil de abarcar, no está de más tener a mano siempre alguna apuesta segura como ésta.
Digo que recuerda a ese viejo y delicioso olor, lo evoca. Pero no es sólo un recuerdo, es mucho más real y está aquí y ahora entre nosotros. Degustar una muestra de la Shark Attack nos retrotrae en el tiempo al principio de toda buena fumada, evocando ese pasado glorioso de la familia White y de los años dorados holandeses. Pero pronto, el mordisco del tiburón te trae de vuelta a su contundente y relajante realidad. Un buen cigarro de Shark Attack invita a la conversación tranquila, calmando la ansiedad de los más ávidos fumadores y de personas habitualmente inquietas, que permanecen extrañamente parados un buen rato cuando el tiburón de Dinafem altera su consciencia, disfrutando de momentos únicos de calma. En un mundo acelerado como éste, cada vez es más complicado disfrutar de estos momentos de tranquilidad, y Shark Attack puede ser una herramienta adecuada para chamanes contemporáneos que busquen crear y hacer fluir espacios únicos de relajación.





