Monográfico sobre la Moby Dick
Una variedad de culto, probablemente las más conocida del catalogo de Dinafem Seeds, sinónimo de garantía por sus buenos resultados y fiabilidad para todos los que ya la conocen. Tanto para ellos, como también para los que ya habían oído hablar de ella pero aún no la conocen de primera mano, encargamos a un veterano cultivador que nos preparase un monográfico sobre todo lo que hay que saber de la Moby Dick.
Un buen punto para comenzar a hablar de la variedad de culto de Dinafem puede ser el del origen de su nombre. Seguro que más de uno se había preguntado de donde viene el nombre y algo le sonaba de un origen literario, así que os lo explicaremos en detalle:
En 1851 Herman Melville publicaba la que es considerada una de las obras maestras de la literatura norteamericana: Moby Dick. Es el nombre que recibe en la novela del mismo nombre un cachalote legendario y monstruoso al que se enfrenta otro personaje principal, el capitán Ahab, un superviviente del ataque de Moby Dick a un ballenero años atrás, capitán que sigue años después obsesionado con su imposible captura. La obra, repleta de simbolismos, cuenta la historia de la obsesión de un viejo lobo de mar con éste ser casi mítico que representa toda la fuerza incontrolable de la naturaleza. Moby Dick llego de tal manera al público que expresiones como “esa es tu gran ballena blanca” han arraigado en la cultura popular de Norteamérica para referirse a los grandes retos personales que acaban marcando nuestras vidas y, ocasionalmente, obsesionándonos durante años.
Haciendo una analogía, y como cultivador que aun no es un viejo lobo, pero empieza a acumular cierta experiencia, comienzo también a conocer poco a poco a esta gran ballena blanca de Dinafem. Probablemente la diferencia más notable entre la Moby Dick vegetal y la de la novela de Melville es que, siendo ambas monstruos de la naturaleza, la Moby Dick de Dinafem ha sido dominada por sus creadores lo suficiente para que la podamos mantener en nuestros jardines privados, incluso en interior.
Primer avistamiento
Corría la primavera de 2005 cuando comenzó a llegar a mis oídos el nombre de una nueva variedad de cannabis: ¿dices que se llama Moby Dick? ¿Cómo la novela? …Llevaba ya casi una década cultivando en interior y exterior, y cada vez me llamaban menos la atención las nuevas variedades que llegaban al mercado. Tenía ya mis favoritas y me había acostumbrado a cultivarlas.
Hay que reconocer que solo el nombre de ésta nueva variedad me había resultado fascinante a primera vista, pero tuvieron que pasar unos meses hasta que un viejo conocido y buen cultivador me facilitó unos cogollos y me dijo: prueba esto, es Moby Dick. ¡Guau! Aquel sabor fue mi primer contacto con la gran ballena blanca. Tenía que ir a por ella, pensé, mientras iba subiendo a mi cabeza un pelotazo extraordinario…
Llegue a una tienda convencido. No había hablado del asunto con nadie más, pero curiosamente el dueño del Grow Shop me dijo:
- ¿Este año volverás a cultivar en exterior? Tienes que probar esta nueva variedad, es la Moby Dick…
-Causalmente –respondí- venía a por ella. Me hablaron muy bien, luego la he probado, y bueno, ¿crees que acertaré?
-Con esta no te vas a equivocar…
Y eso que no necesitaba que me convenciesen. La Moby Dick llegó por fin a mi pequeño jardín. La primera experiencia en exterior fue muy satisfactoria. Moby Dick crecía y crecía, con un gran vigor y pidiendo mucho alimento. La ramificación era más que correcta, complementando la inmensa cola central que se empezaba a configurar al entrar en floración. Y entonces comenzaba también a formarse entorno a la planta un olor especial que la gente clasifica habitualmente como “a madera o pino”, con un matiz de incienso. Según la casa -Dinafem- éste es el olor característico del fenotipo predominante, que muestra su ascendencia sativa. Es muy peculiar de éste aroma el mantenerse durante todas las etapas del cultivo, floración y secado, para una vez en combustión o vaporizado, transformarse en un delicioso sabor en boca con matices frutales, un sabor que sorprendentemente gusta a todo el mundo.
Mi primera experiencia con esta planta en exterior terminó como digo exitosamente en la primera quincena de octubre, cultivada sin ningún problema especial de hongos, hermafroditismo o plagas en un huerto al norte de la península ibérica. La Moby Dick se ha convertido, según cuentan, en una variedad muy popular para el cultivo en exterior tanto por su resistencia en climas más duros, como por su productividad alta en climas con alta disponibilidad de horas de sol y elevadas temperaturas.
Y ya que hablamos de cultivo en exterior parece interesante el comentario que nos deja el catálogo de Dinafem al respecto: gracias a la predominancia sativa de su ascendencia, en Moby Dick podemos encontrar THCV, un compuesto característico de las sativas ecuatoriales y que se produce por la radiación ultravioleta del sol, logrando potenciar sinérgicamente el THC. Si además tenemos en cuenta que esta variedad presenta concentraciones excepcionales de THC, podremos entender la fama del efecto intenso que puede llegar a producir la Moby Dick, cogiendo por sorpresa a muchos fumadores aventajados.
Era el momento de comprobar si sus virtudes eran interesantes también para el cultivo interior; aun me quedaba por ver si la gran ballena blanca de Dinafem podría ser dominada también en mi pequeño armario. Partiendo de esquejes, la Moby Dick se adaptó a la perfección a las nuevas condiciones de cultivo. En apenas 10 días en crecimiento a 18 horas los esquejes se habían convertido en unas plantas fuertes y sanas. Con dos semanas y media en floración, una esperanzadora y generosa capa blanca de resina cubría los cogollos incipientes y multitud de pequeñas y medianas hojas. Al poco de cumplir un mes en régimen de luz de 12 horas, las ramificaciones sostenían ya con dificultades la impresionante floración, mientras ese olor mágico como a incienso inundaba la zona de cultivo. Hay gente que ha comparado esa mezcla de olores entre maderas e incienso al olor singular que solo se encuentra en las catedrales o iglesias antiguas. Ese olor como a vieja iglesia debería hacer reaccionar a los conocedores y saber que cuando llega, Moby Dick ha empezado a impregnarnos con su esencia, una esencia que se quedará durante horas rodeándonos cuando llega por fin la degustación.
En interior y según el catalogo de Dinafem, la maduración llega entre los 60-70 días, dependiendo del fenotipo que haya manifestado la variedad. Aunque suele ser mayoritario (en un 65% aprox.) el fenotipo de sativa, el que se corresponde con su ascendencia índica también es muy interesante, aportando un matiz extra de dulzor y adaptándose perfectamente al interior por tamaño y la corta floración, que siempre se alarga algo más en las sativas. En ambos caso se cumplieron correctamente estos plazos de floración marcados por el banco, entre 9 y 10 semanas para el cultivo en interior.
Y es tras el duro trabajo agrícola cuando, creyendo que ya has dominado a la bestia y tienes todo bajo control, ella te domina y te desborda. El olor peculiar del que ya hemos hablado nos anticipa su llegada y da paso a ese sabor riquísimo en boca. Mientras lo degustas, y rodeado de ese aroma mágico de catedral, relajado y acompañado por ese denso humo como incienso, piensas ilusamente que ya conoces a Moby Dick. Es entonces cuando, desprevenido, su violento coletazo de cachalote te puede tirar del barco, como sucedió en la ficción con los desafortunados compañeros del ballenero del Capitán Ahab






Uf, excelente articulo para despejar las dudas de esta mitica planta que acá en el vecino país de Argentina ya acumula una copa cannábica, enhorabuena muchachos un saludo desde Chile!
este ano pillare tres para una pumarada pegada ha mi casa y es ta cerrao pero no mucho y estas creo que crecen como monstruos,pero bueno entre unos arboles que tengo pa lla ban.¿cuando seria lo suyo plantarlas en esterior?y en la prosima de interior que sera pa principios de febrero 2 de estas fijo pillare 5.pero3 paesterior y 2 pa int entre otras 7 o8.un saludo con esta info de mobydick no me lo pienso
Hola albanoilmoro, en exterior lo suyo es ponerlas cuando no haya riesgo de heladas y la temperatura en general este por encima de 10º de media -para que la planta crezca es lo mínimo- Esto puede ser a partir de marzo en muchas zonas de la peninsula, pero en zonas de montaña o en el norte que aun entran muchas lluvias y nieves primaverales, pues mejor esperarse a a finales de abril y a lo largo de mayo, aunque se puede sembrar en junio si no queremos un “plantón” sino algo más pequeñito…
Curiosa esa velocidad que obtuviste en la floracion. ¿las tenias en hidro?, lo comento porque las mías (en tierra)justo hoy empezaron a sacar resinar (30 dias de Flo.).
Saludos.
Hola koko, perdona por la respuesta tardía pero no había visto tu cuestión, si te pasas por el foro podemos escribir más sobre el tema y responderte mucho antes seguro…
El caso es que nosotros no somo los que tuvimos eso, como dice el artículo es una persona que la probo por su cuenta…
pero como veo que tienes buen ojo y no se comenta en el artículo las condiciones, pues efectivamente era un hydro -concretamente en lana de roca y arlita si no recuerdo mal- y de ahi una velocidad algo mayor que en cultivo convencional.
saludos, y como te digo pasate por el foro para +info y debate sobre tema.